top of page

BÚSQUEDA POR TAGS: 

POSTS RECIENTES: 

SÍGUEME:

  • Facebook Clean Grey
  • Twitter Clean Grey
  • Instagram Clean Grey
Buscar

¿Viajar sola?

  • María Amores
  • 12 ago 2016
  • 3 Min. de lectura

Viajar sola no solo se ha convertido en un momento íntimo en el que descubro partes nuevas de mí, sino en la forma de absorber, cual esponja, toda la cultura, el conocimiento y la forma de ser de las personas de un lugar.

Por eso recomiendo que cojan sus maletas y alguna vez se vayan a dar una vuelta con ustedes mismas como compañía.

Aquí algunos pasos/razones para dejar de postergar una cita con uno misma en la que se pueden encontrar con más de lo que pensaban.

Encuentra un lugar al que siempre hayas soñado ir. Apuntalo en algún lugar o pon la foto enfrente de tu cama. Sí, suena supersticioso, pero levantarte todos los días con esa imagen podrá ayudarte a focalizar lo que quieres alcanzar. Lo mejor es que viajes con la mejor energía y buena fe de que todo saldrá genial: así que ahorra, compra pasajes, investiga lugares para visitar, empaca tus maletas, deja tus miedos —y prejuicios a un lado—, y arranca.

Viajar sola te permite hacer literalmente lo que te de la gana: nadie te presiona o juzga. Podrás levantarte muy temprano o muy tarde. Depende de lo que quieras hacer. Así que ponte un horario para ir a donde más te gustaría o no hagas ninguno horario: sal a la calle y deja que la ciudad te vaya llevando.

Planea una cena en un restaurante del que hayas oído hablar o que al pasar por la calle te llama la atención. Ponte el mejor vestido, o si viajabas con pocas cosas ponte cómoda y bonita, y sal a comer contigo. ¡Será el mejor plan! Disfrutas de la comida, de las bebidas y del ambiente del lugar.

Elige un tour. No te de miedo preguntar. Interactuar con los locales. De estas micro charlas (o puede que se alarguen) salen datos interesantes, otras miradas al mundo, confesiones.

Camina, pasea, conócete. Te darás cuenta de muchas cosas que no sabías de ti. Claro podría ser un cliché, pero te aseguro que no lo es. En un solo viaje pude darme cuenta de qué era lo que me estaba incomodando en mi vida cotidiana, entender que camino seguir, relajarme frente a mis propias expectativas.

Viajar sola te permite escuchar con mucha atención cada historia, ver con mucha intensidad los lugares, percatarte de cómo es la gente, ver un museo que te interesa con todo la atención. Es increíble todo el conocimiento que absorbes. Te permite vivir más el presente por medio de todos tus sentidos.

Cambia tu percepción sobre ti: te hace sentir adrenalina (en los momentos en que debes sacar la chica guerrera si vas tarde para el aeropuerto o cuando te pierdes), pero eso te hace sentir mucho más segura después. Sabrás de todo lo que eres capaz.

Te cambia la vida. Personalmente, estas citas anuales (bi anuales o cuando pueda tener el tiempo, el espacio y el dinero) han abierto mi mente y mi corazón. Me han enseñado que no todo lo sé (en realidad entre más viajo me doy cuenta de lo poco que conozco); me muestran que un extraño puede ser tu tabla de salvación y que por eso debemos ser amables con todas las personas; me han permitido interiorizar lugares (guardarlos en la memoria); conocerme y entenderme.

Tengo mil y un razones más para decirles que viajar sola (así sea una vez en la vida) enriquece más el camino. Aquí una foto para la colección de viajes. Sonrían.


 
 
 

© 2023 por María Amores. Creado con Wix.com

  • b-facebook
  • Twitter Round
  • Instagram Black Round
bottom of page